Una llanta desinflada es una de muchas situaciones que pueden presentarse a un conductor. En forma preventiva, debe tenerse en cuenta lo siguiente:
Controlar periódicamente el estado de la llanta de repuesto, cada vez que revise la presión de los otros neumáticos y sobre todo antes de emprender un viaje.
Compruebe que cuenta con todos los equipos necesarios para el eventual cambio de una llanta: llave de ruedas, gata, llave de los seguros de rueda, herramientas, dos triángulos de seguridad y un bloque de madera para ponerlo detrás de una llanta bajo el caso que quede en una vía inclinada.
En caso que una llanta se desinfle, no pierda la calma. Busque tranquilamente un sitio donde estacionar.
En lo posible, trate de no mover mucho el vehículo para que la llanta no se malogre.
Coloque los triángulos de seguridad a una distancia prudencial, si es una doble vía, uno va adelante y otro detrás del vehículo. Además, encienda las luces intermitentes.
Coloque el freno de mano y asegure la rueda opuesta con un bloque para evitar que el auto resbale de la gata.
Observe bien que la gata esté perfectamente en el punto de apoyo correspondiente antes de proceder a levantar el vehículo.
Afloje las tuercas antes de levantar el vehículo.
Nunca se coloque debajo del vehículo ni a ninguna de sus extremidades cuando el vehículo se encuentre elevado por una gata, aunque parezca estar levantado sólidamente.
Si se mueve el vehículo con una llanta desinflada
Es mejor desmontarla del aro para una inspección técnica. En la mayoría de los casos el caucho se degrada internamente convirtiéndose en polvillo. Esta evidencia también es notoria si se observa la llanta por fuera, ya que quedará la marca como una especie de canaleta de aproximadamente un centímetro en toda la circunferencia de la banda lateral. Si esto sucede, el neumático ya no estará apto para usarse, y seguir haciéndolo es un riesgo fatal y un peligro inminente.
Recuerde que:
La presión adecuada es el ABC del neumático. Use y mantenga la presión recomendada por el fabricante del automóvil, que está indicada en el manual. Si tiene dudas, consulte con un experto. La presión inadecuada podría causar un accidente o traer consecuencias técnicas a su vehículo.
La presión de aire debe controlarse al menos una vez a la semana, de preferencia por la mañana o con los neumáticos fríos.
Evite comprar medidores de bajo costo, pues no darán una lectura correcta de la presión de aire.
No acuda a centros de servicio informales.
Coloque siempre las tapas de las válvulas a las llantas, con el fin de evitar que ingrese humedad, polvo u otro contaminante, que puede deteriorar el mecanismo de la válvula.